El mal tiempo

Los amantes

que comparten paraguas

sin decirse nada

escuchando la lluvia.

Viendo como el frente llega

y deja todo al azar

aferrándose los dos al mástil

para que no les lleve el viento.

Compartiendo miradas

sin abrir la boca para no tragarse

todo aquello que no tiene dueño

pertenece a la nada.

Esperando a ser cubiertos

por los elementos en la tormenta

esperando volver a casa

y sepultarse en la rutina.

El desayuno

Tierno

el pan tuyo de cada día

en la mermelada

compartida.

En la mesa

regalas tu presencia

en el desayuno

los dos juntos.

Hablamos

y nos reímos recordando

lo de ayer ya vivido

lo de mañana por vivir.

Me besas

acto de amor o cortesía

entre las rebanadas digeridas

sin lamentos.

.El dolor.

El dolor

es un ejemplar único

que no se le oye

es silencioso.

Te mantiene atrapado

en un celda sin barrotes

enganchado

a la invasión por la vida.

No muestra emociones

aunque te hace sufrir

impulsos no programados

en nuestros genes.

El dolor es cruel

y se escapa al entendimiento

es la barrera definitiva

a un sin sentido.

La diosa en su cama

Olga se subió la camiseta, sus pechos generosos destacaban sobre unas curvas perfectas. En su espalda un enorme tatuaje de dos alas de Ángel con las puntas de sus plumas ardientes y uniendolas sobre la columna vertebral un tridente de diablo, clara referencia a su personalidad unida al bien y al mal, ese bien de cara al mundo y el mal, de manera picara y juguetona.

¿Qué busco en ti

cuándo mi lengua busca tu sexo?

Me hago esa pregunta

cuando me inundas en un mar de caricias.

¿Qué buscas en mi

cuándo cabalgas encima buscandome?

Sacando mi sudor y exigiendo

llegar juntos al mismo punto.

Olga es un dulce, que te lleva al gozo y se hace adictiva. No sabes si la manejas o es ella quien lleva de la mano el compás de los orgasmos, el acelerar y desacelerar hasta consumar como ella quiere, cuando lo necesita, no dejando paso al egoísmo de darse a la fuga a las primeras de cambio. El sexo se tiene que llevar más allá del calentamiento, de los preliminares, tiene que dejar huella. En eso es una maestra, te domina hasta llegar al punto de perder la consciencia al sentir el calor interno en toda tu movilidad.

¿Cómo complacer a una diosa?

¿Y yo me lo pregunto?

¡Pero si la diosa eres tú!

Dime.

Reflexiones arcoíris

Reflexiones filosóficas

jugando al escondite

siempre debajo de la cama

o dentro del armario.

Desaparecer sin decir nada

como cuando no había Internet

aquello que era anticuado

pero curaba el estrés.

Y si te digo la verdad

ahora todo es vértigo

vamos a tanta velocidad

que ni siquiera nos miramos.

Por eso dentro de una normalidad

quién pueda tener la emoción

de vivir felizmente a cuatro trapos

es de una envidia inimaginable.