Te confieso

Cuando te veo

tengo esa sensación

me palpita el corazón

y te quiero.

Cuando te acercas

mi cuerpo tiembla extraño

me pongo nervioso y pienso

en mil maneras de amarte.

Cuando me acaricias

creo que estoy en el cielo

no hay otra manera de describir

lo que por ti siento.

Cuando me besas

se para el mundo entero

se me escapa una lágrima

no de pena, pura felicidad.

Gracias mil veces

Sentir como me mimas

con tus besos de ternura

los abrazos sentidos del alma

tus te quiero todo el día.

Y yo que me he colado por ti

porque eres todo aquello que añoraba

la sonrisa desde lo más profundo

la verdad en cada palabra.

Saber como me amas me da fuerza

en los latigazos de mi vida

en mi profunda pobreza del cuerpo

tu eres mi verdadero alimento.

Y te estoy agradecido

por todas las horas que me regalas

por todo ese tiempo que estás conmigo

por cuidarme sin pedirme nada.

Amor de verdad de amor

Cuando te digo que te quiero

quiero decirte que te amo

amo hasta lo más profundo

profundo de mi corazón.

Corazón te digo

digo todo lo que siento

siento por ti vida mía

mía para toda la eternidad.

Eternidad a tu lado por amor

amor que crece cada día

día que renace y crece mi sentir

sentir que te amo para siempre.

Siempre desde que despierto

despierto para estar a tu lado

lado que sin ti es la nada

nada que por ti muero.

Un momento inolvidable

Y ella se le arrimo despacio, su cuerpo seguía temblando, no podía entender como estaba tan nerviosa pero no podía dejar de allegarse a él. Su cuerpo tenía la necesidad de abrazarlo, de sentir su calor, de compenetrarse, de ser uno. Para ella, en su timidez, tenerlo tan cerca representaba el mejor momento de su vida, por eso se había concienciado a darlo todo, a entregarse hasta la última décima de energía vital.

El sentía como ella le iba tocando la piel poco a poco, de la misma manera que se pide permiso, sin decirlo, con la mirada. El se dejaba llevar por la situación y comprendía, lo entendía. Quería sentir a esa chica en todo su esplendor y sabía que ella también tenía la misma necesidad de ser amada, de ser querida por el.

Los cuerpos fusionados como en una melodía empezaron a sentir como los poros se fogueaban al mismo ritmo, de la manera más ardiente, de ese modo en que sólo dos amantes pueden hacerlo. Pura pasión y lujuria, excitación hasta la locura y fluidos al mismo compás. Los sueños de una mujer engalanados por el mismo momento que él siempre había soñado, dos partes que sin saberlo se necesitaban para transportarse a su propio mundo.

Y no quedó nada de ellos cuando vaciaron su último suspiro, cuando desahogados llegaron al orgasmo al mismo tiempo y como si no hubiese pasado nada una ligera brisa se los llevo, desaparecieron y nunca, nunca más se supo de ellos.

Posdata: Cuando estés con el amor de tu vida, no te quedes dormid@.