Quédate con mis vacaciones, me dan sarpullido

Me rascaste la espalda

 

con tu gusano de siete patas

 

traído del monte cercano

 

lavado con agua de la playa.

 

Miraste el interior de mi mochila

 

robando el salchichón de marca

 

dejando el queso fundido

 

para que el olor no te delatara.

 

Sentiste celos de mi desnudo

 

en la copa de un carballo

 

quisiste ser Jane y la mona

 

en busca de mi liana.

 

Y el camino se hizo corto

 

entre tus vacaciones y las mías

 

ya no te duelen mis pies

 

ni me quitas las húmedas toallitas.

Me pides

Me pides en un papel que te describa lo que eres para mi, suspiro. Las cosas mas sinceras no se pueden reflejar en una hoja pues no es como una sonrisa que se pueda compartir, describir lo que significa el amor solo se puede hacer compartiendo las miradas, dedicando la mejor melodía de nuestros cuerpos en un abrazo real, en sentir como golpean nuestros corazones para acercarse y salirse de la piel.
Me pides que te recite versos como rayos de sol para que tapen mi oscuridad interior y que te espere a la salida de tus momentos más íntimos allá donde dejas volar la imaginación. Allá donde tus tesoros no se miden en riquezas sino en besos y en las caricias acumuladas con el tiempo, con esfuerzo, llenando el vaso de las esencias todos los días, cuidándolo en todo momento.
Me pides que te imagine sin mi a tu lado o en un mundo donde tu no estés en mi dando las circunstancias donde nada de lo que arrepentirse puede con los dos y esa fuerza natural que nos arrastra corriente al mar como gotas de agua que pertenecen a algo mucho mayor, imparable, a una unión que la distancia no ha podido silenciar.

 

Me pides ese amor que duele hasta morir, te doy todo aquello que más crees en ti.

Ya falta menos

Te tiemblan las piernas
estabas cansada de esperar,
me vas a encontrar
entre la vida y el olor a sal.

No duermes y piensas
en que ese día llegue ya,
tienes ganas de comenzar
una aventura a la par.

Miradas de atlántico buscando
el candado en nuestro puente,
los graffitis de los años
y una cama a estrenar.

Sentir la libertad
de recorrer mis venas,
lo que ves en la distancia
esta vez en tus suelas…  

Tiempos de pesadilla

En el primer tiempo

de mis anomalías naciste tu,

cosa sin nombre y espectro

de hechizo a cebolla y perejil.

Del segundo tiempo

surge un hombre que no vale nada,

tostada quemada por imposición

de la inteligencia entre tus muslos.

Al tercero tiempo ya ni me acuerdo

siendo un martes y trece lluvioso,

metáfora del liquido seminal

que se escurre de tus labios.

Y como no hay tres sin cuatro

he aprendido a sufrir,

los números de circo que montas

para que ponga un pie en la calle.

Quinto tiempo del reloj sin esfera

huele a madera de pino recién cortada,

la tierra esta levantada hace montículo

y me preparo a cagar en mi agujero.