Humildemente

Transcurre el río
que alimenta nuestros corazones,
lento,
sin mas calma que la vida,
sin mas dicha
que el tiempo…
 
 
Querido Mundo
que os puedo yo contar
que no vivierais ya,
querido Mundo
que te puedo yo contar
que no te moleste.

Tu edad

Batientes y rompientes

 

en tus ventrículos y aurículas

 

donde no se imaginan cosas

 

solo fluye la sangre.

 

Ordenes y desordenes

 

de tus manos a tu mente

 

allá donde dices una cosa

 

pero piensas diferente.

 

Misiones y abandonos

 

promesas de amores eternos

 

pupilas dilatadas

 

echando siempre el freno.

 

Risas y las lágrimas

 

timidez y desventuras

 

no por crecer y ser adulta

 

te viene con los años el sentido.

Quédate con mis vacaciones, me dan sarpullido

Me rascaste la espalda

 

con tu gusano de siete patas

 

traído del monte cercano

 

lavado con agua de la playa.

 

Miraste el interior de mi mochila

 

robando el salchichón de marca

 

dejando el queso fundido

 

para que el olor no te delatara.

 

Sentiste celos de mi desnudo

 

en la copa de un carballo

 

quisiste ser Jane y la mona

 

en busca de mi liana.

 

Y el camino se hizo corto

 

entre tus vacaciones y las mías

 

ya no te duelen mis pies

 

ni me quitas las húmedas toallitas.

Mi alma

Dos almas en paralelo
que buscan su lugar
en el ruedo de la vida.
Dos sensaciones
que quieren convertirse
en puro placer.
Un enigma
para ellos dos.
 
El alma es un sentimiento propio, de cada momento vivido a su lado sonreímos, lloramos, gritamos, cantamos y un millón de cosas más, es nuestra respiración.
Desde que nacemos nos acompaña como los rumores de otras almas dentro de nuestro corazón que se escapan cuando crecemos, pero nuestra porción vive de nosotros, se alimenta incluso cuando estamos solos.
Mi alma.

 

Tengo miedo a la muerte sin ella.