Ni siquiera los recuerdos esperan morir tan jóvenes

¡Tu sonrisa!, más difícil es tu sonrisa, ¿Cómo pueden dudar tus labios en susurrar el compromiso del deseo?. Una sonrisa que movería montañas de un beso. A ti. Que comprendes el dolor del amor, el dolor de la vida, el dolor de seguir viviendo, a ti, algo especial que ya no hay. Se encuentra uno vacío cuando entiende que ya no estás, con quién podría exaltar las vidas pasadas, con quien podría ahora tener un secreto que de serlo seria a gritos voces tan bien compartidas. Y es que a veces las vidas cruzadas solo se encuentran una vez en la vida y con pena tan mal aprovechada o satisfactoria, con segundos llenos de horas dulcemente compartidas, y vividas. Un latido que no cesa. Provocador, y es que a veces las vidas cruzadas solo se encuentran en un corto espacio de tiempo. Un tiempo del destino, del compartir ratos agradables, del despertar.