Piedad

En unos días como fueron otros

es tu cumpleaños

un recordatorio de vida

de todas tus virtudes.

Creaste a lo largo de los años

con todo tu corazón

el bien más preciado para todos

otros seres humanos, tus hijos.

Y ellos aprendieron de ti

todo aquello que se ve realmente

la lucha constante de un ser amable

la pasión entregada de una madre.

La cantidad a cumplir no es relevante

porque si el corazón es joven

todo aquello que te rodea y conoce

se contagia de tu eterna juventud.

Y en este mi homenaje

por la parte que me toca

quiero darte las gracias por engendrar

a esa mujer que tanto quiero, felicidades.

Levántate y siéntate

Se apaga el agua

es domingo

nubes bajas

llega la niebla.

Estornudo

la noche fue larga

la poalla es seda

la marea.

El desayuno canta

estallan en la boca

entra el frío

la ventana abierta.

Noticiero en ruso

en ingles y en árabe

acompaña el dolor

mi cabeza asusta.

Es por la mañana

temprano

nada se mueve

ni el riachuelo.