Ya cuesta tanto

¿Se acerca mi fin?

Quien lo sabe.

No quiero ser abono

pero ¡estoy tan roto!

Clavados los puñales

en cada parte de mi

huesos dolidos por el tiempo

mente derrotada.

¿Dónde está la esperanza?

Ya no puedo pensarlo

nada está claro en mi ser

estoy vencido.

Tantas preguntas tengo

que ya ni escucho mi eco

de las emociones vividas

de todo aquello que he perdido.