Ojos verdes, sonrisa de seda

Entre osos polares y pingüinos

tu sonrisa como la seda

donde el caminar con el frío

destacan aún más tus ojos verdes.

Los olivos de la ciudad

envidian tu hermosa mirada

las gaviotas te siguen a todas partes

como guardaespaldas de tus palabras.

Donde la sal marina es perfume

de tus paseos y aventuras

aquellas que impregnas de tu arte

esas que reflejas en tus poesías.

Hasta la brisa quiere jugar contigo

y hace que tu pelo sean caracolas

todo lo que te rodea te admira

y desean que por un segundo los quieras.

Cuestión de barrigas

Me arranco las pestañas

en las dobleces de tu barriga

esa donde se perdió el ombligo

donde no se ve mata de pelo.

En mis dobleces sin embargo

tu te puedes alisar tu pelo azabache

ya que el calor de mi cuerpo

no tiene termómetro que lo mida.

Y en este dúo de barrigas

a cada cual más peleona y retorcida

ni las propias matemáticas lo explican

cual es mas delictiva.

Y aunque solo nos faltaría

poner huevos con ellas

asumamos que cuando bailamos

nos movemos como gallinas.