De lo que dicen y dirán

En la asamblea de la vida

se comen las castañas crudas

no hay facilidades para nadie

ni para quien pone el carbón.

La ruleta rusa de los años vividos

son las cascaras perdidas de lo comido

de lo primero que se viene a la cabeza

si no es escupido. 

Ser lo más vulnerable

de lo que reconoces como alternativa

es vivir con cuatro trapos al viento

sin tapujos ni remordimientos.

Y es que por mucho que te juzguen

tengan razón o no de hacerlo

en un tumulto de opiniones global

todo te debería importar una mierda.