Tormentos de gusto

La violencia de tus orgasmos

es un muro de hormigón

entre mi casa y la tuya

en las cualidades del ser humano.

El jadeo constante y la saliva

los poros abiertos y sudorosos

compuestos químicos de una tabla

de la que no tenemos salvación.

Pistones y émbolos engrasados

dulce medida de carnes y venas

momentos de mente en blanco

sustancias corpóreas ajenas.

Gritos y más gritos sin alarma

golpes en el techo y en la pared

los cimientos tiemblan con magnitud

el pecado se escapa por el desagüe.

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Y volver a pensar

Dándole vueltas

a mis poemas oscuros

un velo me cubre los ojos

no siento nada.

Y pocos entienden

la sencillez de lo que me rodea

el no tener nada ni nadie

ni siquiera mi propio aliento.

Y sólo hay recuerdos

que petrifican mi alma

verme como un vegetal asusta

ver como no puedo hacer nada.

Y hasta las cosas más básicas

se me están haciendo duras

hasta comer y respirar

ya no entran en mis prioridades.

21:04 PM

Me rompo

con el calor del día

me fundo

como un helado

dejo la ventana abierta

la mosquitera bajada

que no se cuelen

bichejos

de esos que chupan

la sangre

que no se marche

mi corazón

en la futura oscuridad

de la noche.

Estoy roto

Estoy roto

rasgado profundamente

inerte en muchos sentidos

destrozado.

Sin sensibilidad

en mi corazón

sin palpito agradable

hacia el mundo.

Como una lija

entre sonidos inaudibles

como el tacto de un cactus

en los ojos.

La ansiedad mas extrema

terriblemente mala

sin agradecer nada a nadie

temible la cuesta.

El día que me muera

Siempre supe

que cuando me muera

los gusanos

se quedaran sin trabajo.

El día que me muera

voy a desaparecer

no sabrán más de mi

y me dará igual.

Cuando mi conciencia

diga adiós

empezara otra etapa

en la nada.

Siempre supe

que cuando me muera

a más de uno

le entrara rabieta.