Creencias

Tengo la maravillosa creencia

de tenerte en mis brazos

cuando la tormenta se tercia

el viento se vuelve huracanado.

Pero es sólo un espejismo

pues siempre has estado distante

más allá de mi cuerpo y el tiempo

tan lejos como alcanza la vista.

Y me apena la añoranza

de sentir que lo tuyo podría ser único

si las hadas y los duendes quisiesen

ser magnánimos con los nuestro.

Pero quiero creer

que sembrando en primavera

en los meses dulces de mi vida

puedas llegar tu a ella.