La putifaina del corsé de muérdago

A la tata la corona

de espinas y sacacorchos

que de buenas son las bragas

mojadas en calimocho.

No tengas fe en la teta

esa que de ombligo se nutre

no abochorna el que juega

a seducir pantuflas.

Y tiene musiquilla

la verruga con nariz de accidente

que se le clava la costilla

entre la castaña y la mermelada.

Pero por poner escusas

suena a tripa de cabra cebada

de encharcada esta el agua

como el croar de las ranas.

Y tiene una varita mágica

para depilarse los sobacos

que es muy culta y sabrosa

como los huevos de mosca.

Aunque perdida para el río

desnuda sus caderas al sol

que si dejas de jugar con los átomos

te compro un cromo y me voy.

Desagradecid@s

Hay personas que ya no existen

pero están obsesionad@s

y aunque tu mundo ya no pasa cerca suy@

hablan de ti como si estuvieras.

Y te culpan sin estar

de todos los errores que cometen

como si te importase una mierda

lo que hagan con su vida.

Te nombran y te citan

en un intento desesperado de hacerse ver

y aunque van tumbando cuentas

en mi vida ni por asomo l@s querré.

Así que con buenas palabras

y como se suele decir en estos casos

si te aburres y nadie te hace caso

no es mi culpa pero por favor NO JODAS.

Esas cosas que cierras

Tengo en la mano tu corazón

con un candado que dice no abrir,

tu tienes mi vida en tus manos

y un cuchillo decidida a matar.

Necesitas comer de mi interior

para hacer crecer tus pensamientos,

nunca has dudado en usar el mal

para llenarte de esa paz perdurable.

Y por muchos agujeros por tapar

en la paciencia que demuestra nuestra vida,

tu siempre querrás sacar de todo ello

el mayor de los beneficios.

Por eso un candado en tu corazón

un cuchillo afilado en tu mano,

mis lágrimas como bálsamo para tu sonrisa

y tu mirada furtiva en el horizonte.