Frase del sábado

La sensibilidad de mis pensamientos son como los pezones de tus pechos”

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Soltándote el pelo

Te sueltas la mano en el pelo

como Spiderman lanzando su tela

te quieres ver mona cuando te sonrojas

cuando llevas cinturón de seguridad.

Te acuerdas del placer que te da

la seguridad de tus plátanos en la cocina

de tu P1000 en la bandolera

y de tus ojos maquillados de pantera.

Sonríes y te excitas y eso te pone nerviosa

los ojos curiosos de los que te rodean

se fijan en ti como ejemplo maravilloso

ya que no hay feo que no sea gracioso.

Te vuelves a soltar el pelo

la humedad del aire es del noventa por ciento

quieres que una brisa te abanique

y pisar el acelerador hacia adelante…

Hoy no me dejaste dormir

Vuelven a mi las pesadillas

de esos años maravillosos

por las calles de Bellavista

torturando y matando mi alma.

Llegue con una mochila

y el amor infinito como comida

di todo lo que tenía por tus ojos

incluso me deje la vida.

Fui lo más fiel que nunca se encontró

y te esperaba como agua al río

quería envejecer y llenarme de ti

pero me reservaste el infierno.

Ejecutaste sin piedad lo construido

porque demoler es tu entretenimiento

capricho de la muerte en vida

por fastidiar los sentimientos…

Mimos

Me gusta cabrearte

y que pienses que me meto contigo

porque te enojas y sulfuras

y te quedas muy graciosa.

Luego echas espuma por la boca

y te escondes bajo las sábanas

empiezas a soltar insultos multiplicados

mientras me metes mano.

Y es que no sabes estar tranquila

y que no suceda nada a tu alrededor

no esperas a los terremotos

porque los vas provocando a tu paso.

Y sabes cambiar de color con mis palabras

como si fueses un camaleón

pero eso no quita tu belleza

porque de eso sabes un montón…

Ella y su espada

Ella se reflejaba en la sonrisa de él cuando le permitía jugar con sus juguetes de la antigua Asia Oriental. Le encantaba ser agresiva con las espadas Samuráis como si fuera el fundador Jinmu en persona, eso si, con melones y sandias, la cabeza de él no corre peligro.

Pero lo que más caracterizaba a la muchacha eran sus versos amorosos, dedicados a su amor eterno, con la anotación tatuada “hasta que la muerte nos separe”. Y hoy les dejare uno de ellos…

Mi lengua

es mi espada

clavada en tu culo

amargándote el alma.

Preñada del filo

que asusta a la seda

me meriendo tus ojos

me acuesto en la tierra.

Mi espada en tu vientre

hacia abajo cortante

te amo sin tus orejas

te quiero sin tus pelotas.

Mis manos en tu pecho

cuchilladas finas

profundas en tu corazón

secándote la sangre…