El mundo del caos

Las miserias humanas se miden en intensidad por quienes los gobiernan, si los representados por el pueblo no hacen más que lucrarse por el cargo recibido ¿cómo quedamos los humanos con nuestras decisiones?.

En estos días en periódicos digitales, en las charlas de los foros, visto por mis propios ojos, en las calles hay mas gente sin techo, mas pobres, mas desahuciados, mas niños pasando hambre en mi país, en aquellos países llamados desarrollados, grandes potencias con presupuestos inimaginables para ir a una roca en el espacio o en armamento, mientras en las esquinas, bajo los puentes, en calles enteras el pueblo vive de las miserias.

Y que hacen los que nos representan, jugar a las puertas giratorias, enchufar a sus familias y amigos, malversar fondos, aceptar cobros a cambio de concesiones y un largo etcétera que sonrojaría al mismísimo creador para los creyentes o al clímax de la ciencia para los demás. Pero siguen y siguen votando a los mismos, como si no hubiese mas alternativa, como si la reacción de los seres humanos fuese aniquilada, adoctrinada para seguir hipnotizados como mano de obra esclava, como los parias de una sociedad que es carne de consumo para que unos pocos, los elegidos, se hagan más y más ricos, jueguen a destruir países o a crearlos, a declarar guerras, a tomar países por asalto mientras otros callan, si, porque también hay países aborregados que le lamen el culo a otros encima de la pirámide, no solo se trata de los humanos.

Hoy es el último día del 2017, que ha pasado sin mas pena que gloria y todos aquellos agoreros pronostican que el 2018 será peor, habrá más desigualdades, más trabajo basura, más gente viviendo en la calle y no sólo en las grandes ciudades, también como se ve, en las más pequeñas. Algo falla en esta sociedad cuando seguimos permitiendo que a los que elegimos nos caguen encima y luego tiren de la cadena impunemente.

A todas los humanos de bien, os deseo un año nuevo donde podáis ver otro y muchos más con una sonrisa y la paz interior que todos deseamos, un beso y un abrazo.

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La guerra de tu amor

El amor es una guerra

triste como tus armas,

aquellas que forman tus palabras

para herirme todos los días.

Donde estar enamorado

te resulta ingrato,

mirarte a los ojos no es gentil

todo te parece sarcástico.

Donde sufrir para ti

es una grandiosa victoria,

cuando es mi cuerpo

quien lo hace y no lo es el tuyo.

Tu alma que no sangra

se empeña en regalar besos,

aquellos que cortan como puñales

y no evitan mis desgracias…

Mal cuerpo

Hoy me levante con la sensación de que me estoy muriendo, de que algo se esta rompiendo a marchas forzadas en mi interior y mi malestar es generalizado. Tengo la sensación de que una espada me atraviesa el estomago y se retuerce creando el dolor más intenso como pocas veces he sentido. Lo normal sería ir corriendo al médico pero no tengo fuerzas para hacerlo, es como si todo mi ser se rindiese y no quisiese empezar un nuevo año, un 2018 tan lleno de incógnitas que me desgarra el alma, me supera enormemente.

Me meteré en la cama, cerrare los ojos, pondré la radio de fondo bajita y tapado con un par de mantas, el frío y el temporal no ayuda a sentirse cálido y feliz como un rayo de sol, intentare que todo sea como en una mala pesadilla, como esas semanas negras que te roban un año o dos de vida y lo que más me “jode” es estar de esta manera cuando no eres de vicios y dedicas muchas horas a caminar, a sendear, a buscar ser lo más sano posible y parece que la vida te castiga. Luego veo otros de mi generación que están de cubatas todos los días, fumando de todo y se sienten como robles o por lo menos es lo que aparentan y dicen, lo más incomprensible que me he echado a la cara.

Ojala cuando el próximo amanecer llegue mi cuerpo haga las paces conmigo y me deje sonreír una jornada más, intentar volver a la normalidad de una vida, la mía, bastante cavernaria.

Patrullando Alcobendas

Reina patrulla la ciudad

Alcobendas sin ley,

susurros de plomo

disparos en la gran ciudad.

Ella se siente Chuck Norris

y su lengua bífida mucho más,

le gusta vestir vaquero ceñido

y a chupitos es lo más.

No le tiembla el pulso

a sacado muelas a mano abierta,

sabe recitar poemas

mientras parte las piernas.

Calibre 38 su debilidad

el tanga es su refugio nuclear,

se reconoce como heroína

aplastando cucarachas.

Reina es un recital

de todo aquello que me gusta,

ella siempre desafiante

espera mis letras para matarme…

Es una killer barbie y lo sabe…

Aurora es la princesa de su castillo, la reina que gobierna a sus súbditos con mano firme, la emperatriz que deleita a todos con su glamour, una influencer en modo Dios. No le gusta perder al juego de la vida, por decirlo de alguna manera no le gusta perder ni al parchís. No tiene vergüenza ni se corta a la hora de tomar decisiones, porque ella lo vale, ella se gusta y le gusta a todo el mundo y lo sabe, lo disfruta, se entretiene con las hordas de seguidores fieles e incorruptibles.

“Dejar que sus cuerpos vengan a mi

que yo entrenare con ellos destruyéndolos,

sacando de sus entrañas mi alimento

y vistiéndome de niña con sus pieles…”

Pero Aurora también tiene un lado canino, de colmillo fácil, de sed de sangre. Sus noches son para ella el coto privado de caza más elemental, mas gore, en los términos de su mirada “lo siniestro mola” y se siente realizada creando pesadillas, maldad, vómitos de caldos calientes mentales, confundiendo al mundo con sus bragas de Hello Kitty, se regodea de ser una killer barbie.

“Quiero sentir en mi interior

como fluye vuestra sangre caliente,

como se llena mi ser con vuestra carne

mientras os poseo suavemente…”

Aurora tiene alma de poeta, pintora, tarotista, monologuista, curandera y ese etc etc que la vuelve loca cuando no se terminan las frases, cuando no es ella quién lleva la batuta de su orquesta consagrada a sus ritmos y melodías. Tiene una finalidad en el presente y es devorar el futuro de los que la rodean, aclaman, veneran. Y sonríe, se siente a gusto, al fin y al acabo todo a su alrededor lo ha creado ella a su imagen y semejanza como si fuese parte de un cuento, de una historia con final infeliz, del germen del mal en medio de un sandwich vegetal. Ella es la única que sabe ponerle a todo un punto y aparte, porque los punto y finales sólo los deja para el mejor de sus directos, en la vida real.