La culpa es tuya

Te conocí en el valle de la luna
donde desnudabas tu alma al sol,
me hiciste el amor mirándome a los ojos
entre tu fuego y el volcán de Villarrica.
Me acuerdo de los sofocos de tus besos
con tu lengua en el cerro de Santa Lucia,
de como jugabas a ponerme el anillo
y llevarme al altar en el glaciar de grey.
De tus ganas de tener niños para llevarlos
a jugar al monumento natural los Pingüinos,
de envejecer a mi lado y recorrer el mundo
y poder decir que estuvimos en la playa de Reñaca.
Me enamore de ti en el Canal de Beagle
y desde ese momento supe que era por tu culpa…

Infierno

El infierno es como compartir el almuerzo con un desagradecido, quitándote el apetito por completo disfrutando del dolor que produce sin pesares. Como un trozo de pan duro con mantequilla rancia educada en el justo momento de un rechazo oportuno, sin valor, sin suspense.
El dolor es un infierno que no esta a gusto con nada, batería descargada, anillo de eterno compromiso, metáfora sin instrucciones en un derrame barroso y lodoso, apesadumbrado, loco, penoso adjetivo de una historia finita.
El infierno es un susto, un precio pequeño que se paga por una vida, batalla continua sin Generales, carne y vísceras, en los sueños de calor en la subasta de los años, llamarada de rumores hipnóticamente injustos en una caída sin limite, discurso de otro, miedo de uno.

Sin cielo para todos.

No olvides que,….

Si me quieres de verdad
déjame marchar al valhalla,
donde pueda volver a soñar
en los brazos de las valquirias.
Si necesitas algo de mi
no dudes pídemelo siempre,
aunque este lejos de tus latidos
yo siempre te tendré en mi.
Porque lo que nos ha unido
no desaparece en el tiempo,
lo que yo por ti he sentido
nadie podrá volver a hacerlo.