Príncipe de la mierda que bien te queda, ¡saluda anda!… saluda.

Jodida juventud que me duele en los huesos, dóciles calaveras prendidas en mis ojos como si fuesen colgantes plug and play, que mala historia. Hasta los mismísimos de los guiones rotos de papeles estropeados por la humedad y hongos de histeria, que mierda. Quien quiere vivir así, engañado por la voz de otros que te dicen que sigas el juego de la estupidez, sobornado por un polvo y un amanecer sin la escarcha pegada a tu culo, imagínate, todo es un after hour lleno de pamplinas donde adoras lo que te hará daño y lo bonito es de cara a la galería, una gran plaza de palomas carnívoras de vírgenes y de años perdidos, que me promete, una patada en el culo y nada mas. Me da por la locura, sin una teta donde soplar para hacer un globo que desenfoque las ganas de correrme por una maratón de infelices sueños arrodillados ante las risas de borrachos. Y me quejo, y me hago enemigo de mi mismo, pardillo, so cabrón, que esperas de tu puta vida, baja al estiércol de tu estación que tu tontería ya te la han tatuado en la frente, por mamón.

Perdóname si lloro

Perdóname si lloro cuando veo una película romántica, perdóname si lloro cuando soy feliz y te veo sonreír cuando me llenas de besos, perdóname si parezco poca cosa pero la vida no distingue corazones y te maltrata, perdóname si soy tan sincero pero me han educado en el no mentir, perdóname si a veces soy frío no es por ti es porque vengo de donde el viento acompaña a la nieve, perdóname si quiero ser egoísta y compartir toda una vida a tu lado pero es que no puedo vivir sin ti, perdóname si crees que no tengo nada que perdonar porque de este modo sabre que estoy haciéndolo bien y que conmigo tu deseo siempre estará.  

Pensamientos de una botella

Comprendes cuantas noches he tenido que salir en busca de las estrellas, entiendes ahora porque la Luna me ha prometido parte del espacio para que pueda vivir cuando no sepa a donde ir, te das cuenta de que he sido pompa de jabón a merced de los tornados y que acabe enfundándome en las nieblas del Norte un traje de agua y sal.
Comprendes que no tengo ataduras que me dejasen cicatrices porque no hubo cuerda lo suficientemente fuerte ni demasiado hospitalaria, entiendes que seguí el cauce agarrado a una rama partida entre remolinos hasta el final, te das cuenta de que he perseguido una utopía arropado por palabras voraces sin un solo trozo de pan, no era mas que cualquier parte en el camino, comprendes, entiendes, te das cuenta…