Llamas a mis puertas

No me beses en los labios
que no tengo necesidad de ti,
no me mires con esos ojos
que no tengo necesidad de ellos,
no me regales caricias
no quiero robar tu querer,
no me susurres cariños
jamás sabrás lo que de ti he sentido.

Bajabas por la calle del retorno y el movimiento de tus caderas marcaban el minutero de mi reloj. No tenía prisa por llegar a mi locura por culpa de tu corazón y aunque no se que tendría que hacer para sacarme la espada que me tritura las costillas, tus versos me ciegan el sentido, eso ni muriéndome podré quitármelos de encima.

Te apartas el pelo con la mano
y me sacas tu mejor sonrisa,
marcas el camino de tu escote
bajando la mirada con la mía,
me sacas de tu pista de baile

para llevarme lejos de la eternidad.