Mon être merveilleux

Hermosa

mi niña bonita

mi sentimiento enorme

el amor de una vida.

Guapa

con todas las palabras

corazón de Vigo

mi cepa celta.

Preciosa

de las que te hacen temblar

que maneja la mirada

que te derrite los labios.

Bonita

como la más bella flor

como una noche de caricias

como el tiempo a su lado infinito.

Hablamos de mi vida o de la tuya

Existe un lugar donde toda la mierda viene y va, no me refiero a donde todos van. Son las pesadillas que vienen a cobrar su parte cuando menos te lo esperas, cuando nadie puede oírte gritar. Es una relación compleja con los fantasmas, esos que vienen desde tu pasado para hacerte estallar, no les importa si tienes una gran fragilidad o si quieres volver a empezar, la mierda es mierda aunque la quieras disimular.

Puedes tener una vida ejemplar, ser una buena persona, haber hecho todas esas cosas que te mandaron como un compañero, un camarada, un ser responsable, un colega, pero todo tiene un efecto bumerán y todo cae desde arriba con peso sobre todo en las noches que no puedes dormir, se magnifica cuando no duermes nunca y empiezas a escuchar los latidos de tu corazón.

Es terrible cuando la soledad se vuelve tu sombra y te recuerda cada día que morirás solo sin que nadie te pueda salvar, pagando así todo aquello que has dejado en tu vida sin ordenar. Es cuando el miedo te atenaza y sabes que las horas van marcha atrás, pones una sonrisa cínica y te dices: ¡qué cojones ven a por mi ya!. Existe un lugar donde la mierda está en el cerebro y si te mueves mucho se desborda, salpicando todo a su paso, pero no se preocupen no le afecta a todo el mundo. Y a los que les pasa dejan pronto de joder.

(Aviso: cuando juzgas a alguien por querer ser feliz, porque no está a la altura de tu personalidad, déjalo estar, no vaya a ser que su propia mierda te vaya a alcanzar.)

Limpieza

Mundo moderno

lleno de vidas futuras

pagando las costas

de los poderosos usureros.

Te envían muerte

para no pagar tus sudores

se quedan con todo

y te prometen la felicidad.

Sacrificando edades

por el bien de sus bolsillos

orquestado con maldad

matando con impunidad.

Con sus risas en nuestras caras

burlándose porque somos nada

los lameculos de sus fiestas

su puñetero abono.

Mi entorno…

Cuando pienso en ti cosquillas recorren mis venas, es como un placer que me hace olvidar todo lo que hay en mi alrededor. En esta cueva donde la luz del sol marca las horas de mi vida, los amaneceres y atardeceres donde ahora se ha colado tu voz para reorganizarme mi agenda a tu propia voluntad. Donde con tu alegría las arañas y pequeños ratones que me acompañan se han ido de vacaciones para no molestar, te has elegido por mayoría absoluta la dueña de mi mundo perdido de la mano del hombre.

Ante el revuelo que creas entre los jilgueros y gorriones con tus ojos verdes, hasta el águila y el cernícalo se han tomado un descanso, para que los cánticos no sean un enjambre de plumas cuando en tu pasear por el sendero los vas dejando que se posen en tus dedos, los invitas contigo a caminar, mientras yo desde el alto dejo volar mi imaginación. Sintiendo como tu felicidad cambia por completo el entorno agreste y rudo, donde mi cuerpo ha decidido fundirse para sentirse mejor, como un bálsamo del curandero del río gafos, como la pócima de la bruja de San Cibrán.

Y se dibuja una sonrisa en mi cara castigada por el tiempo, abatida en mil batallas, curtida por el frío y la dureza de una almohada solitaria, una cara que acaricias con ternura mirándome a los ojos fijamente aprobando con ello lo que sientes, lo que siento, dejando que el tiempo no tenga más valor que el que queramos darle, porque ya no vale de nada mirar atrás.

Posdata: Hubo un tiempo donde mi cueva tenía una telaraña en la puerta, hoy hay una alfombra que pone: Bienvenida a casa Ana.